Una formación de 3 horas para comprender qué hay detrás de la sensibilidad canina, diferenciar alta sensibilidad global de miedo, trauma, dolor, alta emocionalidad o sensibilidades específicas, y aprender a observar, evaluar y acompañar cada perfil con mayor precisión.

Para salvaguardar la propiedad intelectual y prevenir el plagio de nuestros itinerarios académicos, el listado detallado y los apuntes de cada lección son visibles únicamente para los alumnos inscritos en el aula virtual.

Director de TAKODA
MarcosJ Ibáñez aborda la alta sensibilidad canina desde un marco integrador que combina neurociencia, etología, personalidad, selección funcional, experiencia práctica y análisis del mundo interno del perro. La formación continúa su trabajo previo sobre perros altamente sensibles y profundiza especialmente en evaluación diferencial, precisión conceptual y aplicación práctica.
La formación enseña a construir una hipótesis razonada a partir de la amplitud del patrón, su estabilidad, las modalidades implicadas, la recuperación y los posibles diferenciales. Incluye el Mini-MESC Apertura como herramienta exploratoria, pero no plantea una clasificación automática basada en una única puntuación.
No. La formación trabaja precisamente esta diferenciación. Miedo y alta sensibilidad pueden coexistir, pero una respuesta intensa ante amenazas no demuestra por sí sola un patrón global de procesamiento sensible.
No necesariamente. Puede existir una sensibilidad específica auditiva sin que aparezca un patrón amplio de sensibilidad global. La formación enseña a diferenciar ambos escenarios.
Sí. Se analiza cómo raza, función, línea y familia pueden modificar la plausibilidad de determinadas sensibilidades específicas, siempre como antecedentes probabilísticos y no como una clasificación automática del individuo.
Sí. Se estudian diferencias entre predisposición sensible, miedo aprendido, sensibilización adquirida y cambios posteriores a experiencias adversas, prestando especial atención a la línea temporal y a la generalización de la respuesta.
Sí. El dolor y otras alteraciones médicas funcionan como una puerta de seguridad transversal. Cambios bruscos, sensibilidad localizada, alteraciones de movimiento, sueño, contacto o deterioro funcional requieren valoración veterinaria antes de interpretar el problema exclusivamente desde la sensibilidad.
No. Combina explicación conceptual con análisis de casos, anatomía del estímulo, auditoría de comunicación, ejercicios diferenciados por perfil, registro de recuperación y un plan inicial de aplicación.
Es una herramienta exploratoria vinculada a la formación que organiza la observación en diferentes dominios de sensibilidad y diferenciales. No sustituye al Highly Sensitive Dog Questionnaire ni se presenta como un instrumento clínico validado.
Se introduce la influencia de la comunicación, el ritmo humano y la relación sobre la carga del perro, y se enseñan criterios para detectar cuándo la corregulación puede ser una parte importante del caso. El desarrollo neurobiológico profundo de este proceso pertenece a una formación específica.
La propia metodología contempla que algunos perfiles sean mixtos o necesiten más información. En esos casos puede ser necesario ampliar la evaluación individual, revisar vídeos, explorar personalidad, profundizar en corregulación o realizar un seguimiento específico.
Consigue acceso inmediato a todas las lecciones del curso y a los materiales de estudio en tu panel de alumno.
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